La Podredumbre desde Dentro
El colapso del Imperio Ruso no ocurrió de la noche a la mañana. Comenzó con la Revolución de 1905, un "ensayo general" en el que los soldados dispararon contra manifestantes pacíficos (Domingo Sangriento). El zar Nicolás II sobrevivió, pero su autoridad quedó destrozada.
Para 1914, la Primera Guerra Mundial llevó a Rusia al borde del abismo. El ejército estaba mal dirigido y mal equipado; los soldados luchaban descalzos. En casa, el místico Rasputín dominaba a la zarina, convenciendo al público de que la monarquía no solo era incompetente, sino corrupta. El hambre se apoderó de las ciudades.
La gente ya no tenía nada que perder.