Las Guerras Napoleónicas

1803 - 1815

El ascenso y caída del Dios de la Guerra. Desde el sol de Austerlitz hasta el barro de Waterloo.

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El Ascenso del Emperador

Las Guerras Napoleónicas fueron la continuación de las Guerras Revolucionarias Francesas, alimentadas por la ambición de un hombre: Napoleón Bonaparte. Un brillante oficial de artillería corso, ascendió a través del caos de la Revolución, salvando al gobierno con una "racha de metralla" y liderando deslumbrantes campañas en Italia y Egipto.

En 1799, tomó el poder en un golpe de estado, convirtiéndose en Primer Cónsul. En 1804, en una ceremonia en Notre Dame, tomó la corona de las manos del Papa y la colocó sobre su propia cabeza, declarándose Emperador de los Franceses. Su genio militar fue igualado por su habilidad administrativa; reorganizó Francia, creando el Banco de Francia y el Código Napoleónico.

Pero las viejas monarquías de Europa (Gran Bretaña, Austria, Rusia y Prusia) temían la propagación de las ideas revolucionarias y formaron una serie de Coaliciones para aplastarlo. Napoleón no esperó a que atacaran; él marchó.

El Emperador

1804 Coronado
60+ Batallas

La Grande Armée

Napoleón forjó la Grande Armée en la mejor máquina de combate de la historia. La organizó en Cuerpos: mini-ejércitos autosuficientes de 15.000 a 30.000 hombres que contenían infantería, caballería y artillería. Esto les permitió marchar por caminos separados para ganar velocidad y concentrarse rápidamente para la batalla ("Marchar divididos, luchar unidos").

Revolucionó la artillería, agrupando cañones en "Grandes Baterías" para abrir agujeros en las líneas enemigas. Sus soldados estaban altamente motivados, luchando por mérito ("Cada soldado lleva el bastón de mariscal en su mochila") en lugar de por compulsión aristocrática.

La velocidad era su arma. Los franceses marchaban más rápido y más ligeros que cualquier otro, viviendo de la tierra en lugar de depender de lentos vagones de suministros. A menudo superaba a sus enemigos antes de que se disparara un tiro.

Guerra Total

Napoleón buscaba la destrucción del ejército enemigo, no solo territorio.

  • Sistema de Cuerpos: Flexibilidad.
  • Guardia Imperial: Los "Inmortales" de élite.

El Sol de Austerlitz

El 2 de diciembre de 1805, en la Batalla de Austerlitz, Napoleón logró su mayor victoria. Enfrentándose a un ejército combinado ruso y austríaco más grande, debilitó deliberadamente su flanco derecho, atrayendo a los Aliados para que lo atacaran allí.

Cuando los Aliados movieron tropas para aplastar su derecha, expusieron su centro en los Altos de Pratzen. Napoleón desató el cuerpo del mariscal Soult para asaltar las alturas, dividiendo al ejército aliado en dos. Fue una obra maestra táctica.

La Tercera Coalición colapsó. Napoleón disolvió el Sacro Imperio Romano Germánico y redibujó el mapa de Alemania. Más tarde aplastó a Prusia en Jena-Auerstedt (1806) y a Rusia en Friedland (1807), obligando al Zar a firmar un tratado de paz en una balsa en medio de un río. Napoleón era ahora el amo de Europa.

1805

"Soldados, estoy contento con vosotros".

  • Bajas: Aliados perdieron 27.000.
  • Resultado: Dominio.

La Úlcera Española

Napoleón no pudo derrotar a Gran Bretaña en el mar después de que el Almirante Nelson destruyera la flota francesa en Trafalgar (1805). Así que intentó la guerra económica: el Sistema Continental prohibió el comercio con Gran Bretaña.

Cuando Portugal se negó, Napoleón invadió la Península Ibérica en 1808. Subestimó al pueblo español, que se levantó en una revuelta brutal. Esta fue la Guerra de la Independencia Española, donde nació el término "guerrilla" ("pequeña guerra"). Cada arbusto escondía un francotirador; cada pueblo era una trampa.

Las tropas británicas bajo el Duque de Wellington desembarcaron para apoyar a los españoles. La guerra agotó la mano de obra y los recursos franceses durante años, convirtiéndose en lo que Napoleón llamó su "Úlcera Española". Demostró que podía sangrar.

Guerra de Guerrillas

Una brutal guerra de desgaste que inmovilizó a 300.000 tropas francesas contra los rebeldes españoles y los británicos.

La Marcha hacia el Desastre

En 1812, con el objetivo de obligar a Rusia a volver al Sistema Continental, Napoleón invadió con el ejército más grande jamás reunido: 600.000 hombres. Los rusos se retiraron, quemando todo a su paso (Tierra Quemada).

Napoleón ganó la sangrienta Batalla de Borodino y tomó Moscú, pero la ciudad estaba vacía y pronto fue incendiada por saboteadores rusos. Napoleón esperó una rendición que nunca llegó.

Obligado a retirarse en invierno, la Grande Armée fue destruida por el frío, el hambre y las incursiones cosacas. Las temperaturas bajaron a -30°C. Solo unos 20.000 hombres regresaron aptos para el combate. El desastre envalentonó a toda Europa para levantarse contra él.

1812

600k Entrada
~30k Regreso

Waterloo

Derrotado en 1814 y exiliado a Elba, Napoleón escapó en 1815 para una última apuesta: Los Cien Días. Reclamó su trono y marchó hacia Bélgica para golpear a los británicos y prusianos antes de que pudieran unirse.

El 18 de junio de 1815, se enfrentó al Duque de Wellington en la Batalla de Waterloo. Fue algo muy reñido. Las cargas de caballería francesa no lograron romper los cuadros de infantería británica. Al atardecer, el ejército prusiano llegó al flanco de Napoleón, sellando su destino.

Fue exiliado a la remota isla de Santa Elena, donde murió en 1821. Su legado perdura en el mapa de Europa, el sistema métrico y el Código Napoleónico, que sigue siendo la base de la ley en muchas naciones hoy en día.

Legado

Fue un tirano para algunos, un libertador para otros, pero innegablemente un gigante de la historia.

  • Código Civil: Ley Moderna.
  • Exilio: Santa Elena.